Ello podría deberse al hecho de que en las primeras comunidades humanas tenía sentido tener a los hijos al mismo tiempo.
Pero la mayor parte de las investigaciónes se han centrado en dos sustancias: una llamada 'androstadienone', que se encuentra principalmente en el sudor masculino, y el 'estratetraenol', que se halla en la orina de las m
ujeres.Algunos estudios han mostrado que la 'androstadienone' puede enviar señales al cerebro de las mujeres, aunque no está claro si ello modifica su comportamiento.
En cualquier caso, los científicos sugieren que nuestros antepasados cambiaron a la visión en color hace 25 millones de años, momento en el que dejamos de utilizar las feromonas como una herramienta para hallar pareja.
Pese a ello, no hay duda de que el olor continúa jugando un papel importante.
Hay bastantes evidencias de que cada unos de nosotros emanamos un olor exclusivo en base al que parejas potenciales deciden si somos adecuados genéticamente para ellas.
"Una vez se produce el contacto inicial, hay un intercambio de señales químicas", afirma el doctor Jacobs.
"Ello puede llevar a que haya una mayor unión en la pareja, aunque desafortunadamente no deja mucho espacio para el amor".




